HORNACHUELOS

LA SOCIEDAD



La Sociedad de Hornachuelos se fundó el día 26 de octubre de 1982. Ha sido colaboradora del I.A.R.A. desde 1985 y posteriormente, fue nombrada Sociedad Colaboradora de la Consejería de Medio Ambiente. Esta entidad gestiona diferentes fincas de caza menor, entre las que se encuentran “La Jurada”, “Los Cabezos”, “Escalonias La Vegavita 1”, “Escalonias La Vegavita 2” y “Alcaidia” que suman un total de 2.776 has. La Sociedad cuenta actualmente con una sede social, un campo de tiro y una pista hípica.

En 1987 les fueron adjudicados los Montes Públicos “Pedrejón Alto” y “Pilar de Alta” para el aprovechamiento de caza menor y mayor con una extensión de 1.185 has. Éstos han sido gestionados por la sociedad de forma continuada hasta esta última temporada cinegética. En 1.996 le fueron adjudicados los Monte públicos coto de “Torilejos”, conformado por ocho fincas con una superficie de 8.807 has., para caza menor y mayor.

La Sociedad de Cazadores de Hornachuelos es una de las sociedades de más entidad en el mundo cinegético andaluz y nacional, el mérito fundamental se lo debemos al patrimonio natural de nuestro Municipio que cuenta con un Parque Natural de unos recursos cinegéticos y naturales extraordinarios. Este hecho ha permitido que durante la historia, la Sierra de Hornachuelos haya sido considerada como una referencia dentro del panorama cinegético nacional. La Sociedad ha aportado por un lado el carácter social de esta modalidad deportiva que normalmente está reservada para personas con un elevado nivel adquisitivo, intentando recuperar y mantener todas las tradiciones de la montería. Por otro lado, la Sociedad ha sido capaz de mantener una masa social importante que a su vez ha contribuido en el desarrollo sostenible del Municipio. También ha contribuido con otra modalidad de caza tan tradicional y arraigada en Andalucía como es la caza de la Perdiz con reclamo, manteniendo el desarrollo de esta actividad de una manera natural evitando las repoblaciones con ejemplares de granja.

La labor de guardería es primordial, para ello la Sociedad cuenta con un número de entre 6 y 10 guardas federados, dependiendo de la época del año, cuyo trabajo y dedicación es decisivo. La labor administrativa y de gestión ocupa un lugar muy importante, y para ello se cuenta con personal de administración y la labor de la Junta Directiva, la cual cuenta con el apoyo incondicional de los asociados. En este apartado de labor administrativa y de gestión hay que resaltar el apoyo y asesoramiento técnico que por parte de la FAC recibimos.


NUESTRA SIERRA



El Parque Natural Sierra de Hornachuelos alberga una de las zonas de bosque mediterráneo y de ribera mejor conservadas de Sierra Morena. Junto a Sierra Norte (Sevilla) y Sierra de Aracena y Picos de Aroche (Huelva), conforma la Reserva de la Biosfera Dehesas de Sierra Morena.

Este reconocimiento se debe, en parte, a la gran diversidad biológica que alberga este espacio natural cordobés. La encina, como especie dominante, convive con alcornoques y quejigos en las zonas más húmedas; con acebuches en las vegas de los ríos, e incluso con algarrobos y palmitos, si el sustrato es calizo, como ocurre en el Suroeste. En las zonas más llanas, la dehesa conforman el paisaje, dejando paso al bosque denso y a las formaciones de matorral en las más abundantes zonas de relieve abrupto.

Allí donde el suelo es de cuarcita y pizarra, en el paisaje aparecen profundos barrancos esculpidos por los principales ríos del Parque Natural: el Bembézar, el Retortillo y el Guadiato. Recorriendo el Sendero del Guadalora, afluente del Bembézar, se descubre el bosque de ribera que lo jalona, reino de especies como álamos, alisos, sauces y fresnos, junto con majuelos, hiedras y adelfas. Dentro del agua, destaca también la presencia de ranúnculos, lentejas de agua y otras especies acompañantes.

Pasear por sus senderos transporta a lugares llenos de encanto: saucedas, bellos embalses como el del río Bembézar, cañones, dehesas de cerdo ibérico, áreas de descorche tradicionales, caleras de piedra para elaborar cal quemando jaras. Y para los románticos, junto al abandonado Seminario de Los Ángeles aparece la Peña del Fraile, que inspiró la conocida obra del Duque de Rivas, "Don Álvaro y la fuerza del sino"; ambos hitos son visibles desde el sendero del Bembézar.

Paseando por estas sendas es fácil la contemplación de rapaces, pues el Parque acoge una de las mayores colonias de buitre negro de Andalucía, además de una importante población de buitre leonado. Águilas reales, imperiales y perdiceras así como cigüeñas negras también anidan en este espacio. Otros animales más tímidos son la nutria, el meloncillo, el ciervo y el jabalí.

Es muy recomendable visitar los pueblos que conforman el Parque: Hornachuelos, Posadas, Almodóvar del Río y Villaviciosa de Córdoba. En ellos se podrá degustar los manjares serranos, como los embutidos o la carne de caza, y llevar como recuerdo variados tarros de miel o los trabajos de ebanistas y taxidermistas. Tampoco podemos abandonar el Parque sin visitar la aldea de San Calixto, situada en el corazón de la Sierra, y admirar su conjunto arquitectónico y las primorosas labores de la comunidad de Carmelitas Descalzas que allí se asienta.